Blog · Caso clínico
Perforación de la membrana de Schneider durante una elevación de seno
La elevación de seno maxilar es una técnica ampliamente utilizada para aumentar el volumen óseo disponible antes de la colocación de implantes dentales en el sector posterior del maxilar. Aunque se trata de un procedimiento predecible, no está exento de complicaciones que pueden condicionar el desarrollo de la cirugía.
En este caso clínico, una paciente fue remitida para la rehabilitación mediante implantes del segundo cuadrante. Durante la intervención aparecieron dos complicaciones quirúrgicas que obligaron a modificar el abordaje previsto para poder completar el tratamiento con éxito.
Planificación inicial del caso
La paciente presentaba un déficit óseo en el seno maxilar izquierdo y una reabsorción interna en la pieza 25, lo que hacía necesaria una planificación combinada para rehabilitar ambos sectores.
El tratamiento previsto incluía:
- Extracción de la pieza 25.
- Colocación de un implante inmediato postextracción.
- Elevación de seno maxilar mediante acceso lateral.
- Colocación inmediata de un implante en la posición 26.
La planificación permitía resolver ambos problemas en una única intervención quirúrgica.

Ausencia de tabla vestibular durante la extracción
Durante la extracción de la pieza 25 se observó la ausencia de tabla vestibular, una situación que puede comprometer la estabilidad del implante y dificultar la regeneración posterior.
Para resolver esta complicación se optó por conseguir estabilidad utilizando el hueso apical y palatino disponible. Posteriormente, se realizó una regeneración ósea empleando hueso autólogo, estabilizado mediante una malla de titanio fijada con tornillos de osteosíntesis.
Este abordaje permitió reconstruir el defecto óseo y mantener las condiciones necesarias para la correcta integración del implante.
Perforación de la membrana de Schneider
La segunda complicación apareció durante la elevación del seno maxilar, cuando se produjo una perforación de la membrana de Schneider.
La integridad de esta membrana es fundamental durante este procedimiento, ya que actúa como límite biológico que permite alojar el material de injerto dentro del seno maxilar.
En perforaciones pequeñas suele ser suficiente proteger la zona mediante una membrana de colágeno. Sin embargo, cuando el desgarro es más extenso, es necesario recurrir a técnicas que permitan recuperar la estabilidad de la membrana antes de continuar con la cirugía.
Manejo de la complicación
En este caso, el tamaño de la perforación hizo necesario suturar la membrana de Schneider al hueso maxilar mediante pequeños orificios practicados durante la intervención.
Una vez recuperada la estabilidad de la membrana, fue posible continuar con el tratamiento previsto.
Posteriormente se realizaron los siguientes pasos:
- Colocación del implante en la posición 26.
- Injerto óseo utilizando hueso autólogo obtenido de la tuberosidad.
- Protección del injerto mediante una malla de titanio.
- Estabilización de la malla con tornillos de osteosíntesis.
Este protocolo permitió mantener el material regenerativo en posición y favorecer una adecuada cicatrización.

Aprendizajes clínicos del caso
La perforación de la membrana de Schneider es una de las complicaciones más frecuentes durante la elevación de seno maxilar, pero no implica necesariamente abandonar el procedimiento.
La correcta valoración del tamaño de la perforación y la elección de la técnica más adecuada para resolverla permiten, en muchos casos, continuar la cirugía de forma segura.
Este caso también pone de manifiesto la importancia de adaptar el tratamiento cuando aparecen complicaciones inesperadas. La combinación de técnicas de regeneración ósea, estabilización mediante mallas de titanio y un adecuado manejo de los tejidos permitió completar la rehabilitación implantológica con un enfoque predecible.


